Lugares de interés turístico
y cultural
Sivas
ha estado habitada desde los hititas, y según fuentes locales, más
tarde se convirtió en centro clave del Imperio Frigo de Sivas, un
reino desafortunado que al paracer, fue sepultado en el olvido histórico.
Con mayor certeza puede hablarse de la época romana de Sivas, cuando
fue conocida como Megalópolis y posteriormente como Sebastaea, nombre
que finalmente acabó dando, por deformación, el de Sivas.
El auténtico apogeo de la ciudad tuvo lugar durante la época selyúcida,
después de la batalla de Manzicerta, período del que se conservan
una gran cantidad de restos arquitectónicos. Sivas fue en divesas
ocasiones capital selyúcida durante el sultanato de Rum, hasta que
pasó a manos de los mongoles ilhanidas a finales del siglo XIII.
Los otomanos irrumpieron en 1396, pero fueron expulsados por los
mongoles 4 años después, durante el gobierno de Tamerlán, que arrasó
gran parte de la ciudad después de un sitio de 18 días y pasó por
la espada a los cristianos del lugar. Los otomanos regresaron en
1408 y Sivas prácticamente desapareció de la historia hasta el siglo
XX.
El 4 de septiembre de 1919 se celebró aquí el Congreso de Sivas:
Atatürk llegó procedente de Amasya, donde cumplía la misión de resistir
los ataques de los Aliados contra el Imperio Otomano. Delegados
de todo el país se reunieron en Sivas, y celebraron un congreso
fundamental para el posterior establecimiento de la moderna República
Turca.
Gök Medrese, una fachada orgullosa
La Gök Medrese (o madrasa Azul) de Sivas, rematada por dos minaretes
de ladrillo provistos de galerías con saledizos que sostienen hileras
de mukarna, presenta una fachada simétrica en la que se abre una
soberbia portada de piedra con una hornacina tapizada de estalactitas.
Çifte Minare Medrese, un sutil repertorio esculpido
Los
detalles del pórtico de la Çifte Minare Medrese, construida en 1271
en Sivas, muestran la finura de los elementos en relieve calado,
la prolijidad de los motivos entrelazados y florales y la yuxtaposición
de los marcos, así como las últimas transformaciones del capitel
corintio.
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