| Lugares de interés turístico y
cultural IZMIR (ESMIRNA)
Ýzmir,
que es la tercera ciudad más grande de Turquía con una población
de más de 4 millones de habitantes es asimismo el puerto de exportaciones
más importante del país.
Los primeros asentamientos de Esmirna se remontan hasta el III Mileno
a. de J. C. Las primera colonias fueron las de los lelegianos, los
antepasados de los carios procedentes del Mar Egeo. La región de
Esmirna, que pasó el II Mileno bajo la soberanía hitita, fue invadida
por los ‘’pueblos del mar’’ y por los jonios, y bajo el nombre de
‘’Esmirna’’ participó en la Federacion Jónica de 12 ciudades. Durante
la era cristiana, una de las primeras siete iglesias establecidas
en Anatolia se encontraba aquí.
Cuenta Pausanias, el escritor que vivió en el siglo II d. de C.,
que un día Alejandro el Magno, mientras estaba cazando en el monte
Pago, se durmió bajo un árbol cerca de un templo en el que se veneraba
a las dos Némesis. Las diosas se le aparecieron en sueños y le ordenaron
fundar una nueva ciudad adonde trasladar los habitantes de la vieja
Esmirna. Éstos consultaron el oráculo de Apolo de Claros y, después,
se trasladaron a la nueva ciudad, en las laderas del monte Pago,
donde todavía hoy se encuentra la moderna ciudad de Izmir.
ÉFESO
Historia:
Aunque la región fue habitada primero por los carios y lelegianos
a mediados del II. Milenio a.de J.C., la primera ciudad fue constrida
por los jonios en el siglo XI. a. de J.C. Durante la gran invasión
persa del siglo VI a. de J.C. Éfeso se rindió al dominio de la dinastía
de Aqueménida junto con las demás ciudades jónicas y, después de
algunas tentativas malogradas para sublevarse contra el invasor,
tuvo que esperar hasta la llegada del gran conquistador Alejandro
Magno. Tras su muerte, Éfeso pasó a manos de uno de sus generales,
Lisímaco, y la ciudad fue trasladada a su sitio actual en el valle
situado entre los montes de Corressos (el actual Bülbül) y Pión
(el actual Panayýr). Después del dominio del reino de Pérgamo, Éfeso
se sometió a la soberanía romana y vivió su época de oro durante
aquellos siglos llegando a ser una de las ciudades más grandes de
la Antigüedad. Numerosos emperadores embellecieron la ciudad con
impresionantes obras de arte, entre las cuales destacaba el Templo
de Artemisa como una de las siete maravillas del mundo. Con el nacimiento
de la fe cristiana Éfeso empezó a ocupar un lugar aun más significativo.
San Pablo estuvo numerosas veces en esta ciudad para predicar y
derribar el poderosísimo culto a la diosa Artemisa; por consecuencia
una de las siete iglesias del Apocalipsis fue estblecida aquí. San
Juan Evangelista se estableció en Éfeso y pasó el resto de su vida
aquí para escribir su Evangelio ; como Jesucristo –antes de morir
crucificado – le había confiado el cuidado de su madre, se cree
que la Virgen María también vivió el resto de su vida en Éfeso.
La ciudad de Éfeso, que fue saqueada por los godos a mediados del
siglo III d. de J.C., entró en un período de decadencia; ni siquiera
el Concilio Ecuménico que tuvo lugar en Éfeso en la primera mitad
del siglo V logró restituirla su esplendor de otros tiempos. Éfeso
perdió toda su prosperidad y su importancia comercial debido a la
inutilización de su puerto que se llenó de los aluviones del río
Caistro, y a los marjales que causaron epidemias de paludismo.
La biblioteca de Celso, la Vía de Mármol, el Ágora Inferior
y el Teatro
La Biblioteca de Celso está situada en el cruce de la Vía
de los Curetes y la Vía de Mármol. Este edificio suntuoso construido
a principios del siglo II d. de J.C. por un cónsul romano en
memoria de su padre ha sido restaurado de una forma extraordinaria
gracias al material original recuperado durante las excavaciones.
La casa de la Virgen 
Se sabe que Jesucristo, antes de morir crucificado, confió
a San Juan (Evangelista) que cuidara de su madre y que San Juan
pasó los últimos días de su vida y escribió su Evangelio en
Efeso. Por lo tanto se cree que la Virgen Maria también vivió en
la región de Efeso hasta sus últimos días. Durante las excavaciones
realizadas a finales del siglo XIX. Cerca de una fuente sagrada
en el monte de Pion, donde los cristianos de la región solían celebrar
cada año la fiesta de la Virgen, fueron descubiertos algunos restos
de los cimientos de una casa, así como algunos pedazos de carbón
de su hogar, y los análisis científicos llevados a cabo con el método
llamado ‘’carbono 14’’ revelaron que aquellas huellas databan del
siglo I d. de J.C., indicio que apoyaba las alegaciones de que la
Virgen Maria había vivido en este lugar.
Hoy en día encontramos una pequeña iglesia en el mismo lugar, que
es visitada por los cristianos como santuario de peregrinación y
es venerada por los musulmanes como lugar sagrado.
Pérgamo
La ciudad constituye una de las mayores capitales del mundo helenístico:
las tres murallas que seguían la orientación del terreno aseguraban
la necesaria defensa, mientras que en el interior los distintos
edificios, en su mayor parte ligados al nuevo gusto helenístico,
le conferían un aspecto moderno y funcional. La historia política
de Pérgamo es bastante singular: tras el esplendor urbanístico y
cultural, en el 133 a. de C., el soberano Atalo III dejó en herencia
este reino a la potencia romana con un gesto sorprendente por muchas
razones.
Lidia
Antigua región de la costa occidental de Asia Menor. Limitaba al
N con Misia, al S con la región de Caria, al E con Frigia y al O
con el mar Egeo. En su interior presentaba una pronunciada orografía,
donde destacaban el monte Tholos, el monte Drakon y el Sipylos.
Entre las montañas se extendían fértiles llanuras, surcadas por
numerosos ríos como el Hermes y sus afluentes el Hyllos, Koganos
y Paktolos y el Kaystros. La economía de sus antiguos habitantes
se sustentaba principalmente en la agricultura y en el pastoreo;
también sobresalían por el comercio de vid, azafrán y oro. Eran
los Lidios un pueblo de origen semita mezclado con pueblos frigios
de procedencia aria. La mitología griega encontró los orígenes de
su monarquía en dos dinastías, los atyades y los heráclidas. A partir
de 687 a.C. se instauraría la dinastía de los Mermnadas. Hasta este
momento Lidia había girado en la órbita del Imperio Frigio.
Durante el reinado de Giges, los cimerios atacaron el territorio
y éste se sometió a la hegemonía asiria con el fin de resistirlos.
Su influencia comenzaba a dejarse sentir en las colonias griegas
del Egeo. La política expansionista a través del mar Egeo, la lucha
contra los cimerios y la asimilación del helenismo fueron los principales
objetivos desempeñados por los monarcas lidios. El rey Ardys se
apoderó de Priene y Aliates ocuparía Clazómenas y Esmirna. Este
último soberano fue el primer gran monarca lidio: combatió contra
el rey medo Ciaxares y extendió su poder en Anatolia hasta fijar
las fronteras lidias en torno al río Halys. Hacia 580 a. C. Aliates
expulsó a los cimerios definitivamente del territorio, y ocupó la
zona central de Frigia. Su sucesor Creso heredaría un reino que
ocupaba casi toda la región de asia Menor; este monarca ocupó Éfeso,
aunque hacia 546 a.C. fue derrotado por Ciro el Grande, quien lo
sitió en Sardes y lo hizo prisionero. A partir de ese momento Lidia
pasaría a formar parte del imperio sasánida. Tras la conquista del
Imperio Persa por parte de Alejandro Magno, Lidia se sometió al
dominio de los monarcas seleúcidas. En 135 a.C. fue conquistada
por los romanos, y Diocleciano la transformó en una provincia independiente.
Los lidios poseían un alfabeto que constaba de veintiséis, letras
procedente en parte del alfabeto griego. Actuaron de intermediarios
entre Oriente y Grecia, y fueron el primer pueblo en utilizar lingotes
de metales preciosos y acuñar monedas para hacer más fáciles los
intercambios comerciales.
Manisa
Sardes ( Salihli-Manisa )
Sardes, que fue la capital de la antigua Lidia, es una
de las zonas arqueológicas más interesantes de Turquía donde se
pueden ver numerosos edificios monumentales situados en un extraordinario
ambiente de belleza natural. Los aficionados a la mitología y la
arqueología recordarán muchos nombres relacionados directamente
con la ciudad de Sardes, tales como Pactolo, el famoso río de oro
y Creso, el primer soberano que acuñó monedas y cuyo nombre significa
‘’riquezas’’...
Historia: La historia de Sardes, situada en las riberas del Pactolo
(el actual Gediz) cerca del pueblo de Salihli a 72Km. de Ýzmir,
se remonta hasta el II milenio a. de J.C. sin embargo Sardes empezó
a destacarse a partir del siglo VII a. de J.C. cuando se convirtió
en la capital de Lidia. Sardes vivió su edad de oro durante el reinado
de su famoso rey Giges y alcanzo el apogeo de su historia durante
el siglo VI. a. de J.C. bajo el gobierno del rey Creso.
La ciudad romana se encontraba al norte de la acrópolis, ocupando
la zona donde anteriormente habían surgido los barrios lidios y
helenísticos y parte de la Vía Real que llegaba hasta Susa. Al norte
de la calle se alzaban las ruinas del gimnasio y de una de las sinagogas
más importantes.
Gran Mezquita, un espacio nuevo
El patio con pórticos de la Gran Mezquita (Ulu Cami) de Manisa,
construida en 1366 durante el reinado del emir Iþak Bey, de la dinastía
de los saruhan, está formado por el aprovechamiento de antiguas
columnas que sustentan arcos peraltados y provistos de tirantes
que estructuran el espacio.
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