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La economía turca se sitúa en torno al vigésimo puesto del
ranking mundial por nivel de renta nacional, la renta per cápita
supera actualmente los 3.000 dólares americanos, si bien existen
desequilibrios en su distribución.
Turquía cuenta con una economía con una base industrial amplia y
potente, y un dinámico sector privado. Algunos datos permiten
hacerse una idea de la importancia de Turquía como plataforma
industrial, que no tiene parangón en ningún otro país de los
Balcanes, Oriente Medio o Asia Central:
- En el año 2000, se fabricaron en Turquía 2,5 millones de
frigoríficos, 9 millones de televisores, y más de un millón de
lavadoras, buena parte de los cuales se exportaron a la Unión
Europea. Se fabricaron asimismo 300.000 vehículos de turismo, de las
principales marcas mundiales (FORD, TOYOTA, FIAT, etc.)
- Turquía es uno de los mayores productores europeos de cemento, así
como de hierro y acero (el año 2001 España importó del resto del
mundo 7 millones de toneladas de cemento, de las que 1,7 millones
procedieron de Turquía).
- Turquía cuenta con una de las mayores capacidades de producción
instaladas en el mundo en sectores como la confección de algodón o
el procesamiento de piel.
En el sector privado es destacable la existencia de un grupo de
grandes conglomerados industriales, controlados por determinadas
familias (Koç, Sabanci, etc.), que representan prácticamente la
cuarta parte del PIB, con actividad sectorial muy diversificada.
Una de las debilidades del país es la captación de inversión directa
extranjera, que se mantiene tradicionalmente por debajo del 1% del
PIB, limitando el crecimiento económico, y colocando a Turquía a la
cola de las principales economías emergentes en este ranking.
Situación económica actual.
Las elecciones generales celebradas en noviembre de 2002 y la
rotunda victoria en las mismas del Partido de la Justicia y el
Desarrollo (AKP) abrieron un nuevo escenario político que los
mercados financieros acogieron favorablemente, pues por vez primera
en más de una década una mayoría absoluta parlamentaria propiciaría
un marco de estabilidad que permitiera al Gobierno turco afrontar
reformas profundas.
Este sentimiento de estabilidad y confianza se ha visto alimentado
por el pragmatismo demostrado por el nuevo Gobierno, que asumió sin
tensiones los compromisos heredados del Programa con el FMI, y que
no ha cedido a la tentación de impulsar una ofensiva “islamista” en
materia de usos y costumbres sociales.
Como consecuencia, Turquía inicia actualmente su cuarto año
consecutivo de rápido crecimiento y reducción de la inflación.
Este año 2005 la economía turca crecerá a un ritmo probablemente no
inferior al 5%, y la inflación no superará en principio el 8% de
objetivo oficial.
Tras la reciente luz verde del Consejo Europeo al comienzo en
octubre de 2005 de las negociaciones para la adhesión de Turquía a
la Unión Europea, cabe concebir expectativas muy positivas respecto
a la evolución de la situación económica en este país a medio plazo.
El año 2004 ha concluido con una elevada tasa de crecimiento
económico próxima al 8%, un Déficit por Cuenta Corriente equivalente
al 5% del PNB, y un IPC del 9,3%.
Qué es lo que cabe esperar de la economía turca en 2005?
En primer lugar, estabilidad.
La luz verde del Consejo Europeo el pasado 17 de diciembre al
comienzo de las negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión
Europea, y la próxima aprobación por el Fondo Monetario
Internacional de un nuevo Acuerdo Stand-By con Turquía a tres años,
permiten presagiar una continuidad en la disciplina de las políticas
macroeconómicas que serán desarrolladas por las autoridades, así
como en la confianza de los inversores extranjeros y domésticos.
Respecto al sector exterior apunta a un menor Déficit por Cuenta
Corriente para 2005, aunque habrá que prestar atención a la
evolución del tipo de cambio de la lira turca, que se ha apreciado
significativamente en los últimos dos meses, y podría lógicamente
terminar afectando negativamente al saldo comercial exterior, de
persistir su tendencia.
En los mercados financieros, a destacar las sucesivas reducciones de
los tipos de interés de referencia por parte del Banco Central, que
ha bajado del 17 al 16,5% el tipo para su endeudamiento a un día en
el mercado interbancario.
Respecto a los precios, el IPC del 0,55% registrado en Enero
constituye una buena forma de empezar el año, y encarar el objetivo
anual del 8%.
Hay motivos para el optimismo al afrontar 2005, que constituiría el
cuarto año consecutivo de estabilidad y crecimiento económico en
Turquía.
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