
82.900 km2 y 32.000 millones de dólares – estas son las frías estadísticas
del proyecto de desarrollo más ambicioso que está actualmente llevándose
a cabo en Europa y Asia. El Proyecto de Anatolia Sudoriental, comúnmente
conocido por las siglas GAP (Güneydoðu Anadolu Projesi), tiene como
objetivo el poner las remotas y a menudo áridas provincias del sudeste
de Turquía a los niveles de prosperidad que se disfrutan en otras
partes del país. Puesto en marcha a principios de los ochenta, el
GAP utiliza las aguas de los grandes ríos, Eufrates y Tigris, para
regar las planicies de Mesopotamia. Cuando se haya concluido la
consrucciónde las 22 presas y los canales de irrigación en el año
2010, se habrá incrementado en un 50% la supertificie de tierras
de regadío del país. En total, una extensión igual al conjunto de
la superficie de los países del Benelux, y se espera que la región
se convierta en un exportador neto de productos tales como algodón,
maíz, cebada, garbanzos, lentejas, maní, soja y fruta -un cambio
radical en su anterior dependencia de los productos de otras regiones.
En la actualidad ya se ha concluido el principal canal que llega
a los Llanos de Harran y el paisaje ha empezado a perder parte de
su aspereza.
El segundo componente en importancia del GAP son las plantas de
energía hidroeléctrica (HEPPs). La mayor de éstas se encuentra en
la gigantesca Presa de Atatürk, la sexta más grande del mundo, que,
juntamente con otros proyectos concluidos en 1998, han posibilitado
que Turquía haya duplicado su producción de energía hidroeléctria.
En el año 2005, cuando las 19 centrales HEPPs estén en funcionamiento,
la capacidad de generación de energía eléctria de Turquía habrá
aumentado en 12.098 MW, casi el doble de la actual producción de
energía eléctrica. El proyecto afecta total a parcialmente a las
provincias de Adiyaman, Batman, Diyarbakýr, Gaziantep, Mardin, Siirt,
Þanlýurfa y Þýrnak. Encontrándose las obras actualmente en su ecuador,
el objetivo global del GAP no es meramente el potenciar los niveles
de ingreso en la región, sino subir el niver general de vida en
lo que es hoy en día la zona más remota de Turquía, mediante inversiones
afines –en la industria, el transporte, el turismo, las telecomunicaciones,
la sanidad, la educación, las infraestructuras y la vivienda rurales
y urbanas. Es uno de los proyectos más ambiciosos de Europa, que
se está llevando a cabo por constructores turcos y financiado con
sus propios recursos.
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